El reciclaje de aluminio en Brasil
El reciclaje de
aluminio en Brasil coincide con la implantación de la industria del aluminio.
En la década de 1920, fecha de los primeros registros de producción de
utensilios de aluminio en el país, el sector utilizaba como materia prima la
chatarra importada de diversos países. En la década de 1990, con el comienzo de
la producción de latas en Brasil, el reciclaje del metal se fue intensificando,
registrando un volumen cada vez mayor.
Hoy en Brasil el
reciclaje funciona con altísimos índices de eficiencia, encima del promedio
mundial, reciclando prácticamente toda la chatarra disponible. En 2011, el país
recicló 511 mil toneladas de aluminio, la relación entre este volumen y el
consumo doméstico de aluminio situándose por encima del promedio mundial que es
del 35,2%, superior al promedio mundial de 28,3% (base 2010) En el reciclaje de
latas de aluminio para bebidas, en 2011, el País recicló 248,7 mil toneladas de
chatarra, lo que corresponde un 98,3% del total de envases consumidos en el
2011, índice que mantiene a Brasil en el liderazgo mundial desde el 2001. La
expectativa es de crecimiento firme de esta actividad, ya que cada vez hay más
productos fabricados con aluminio. Esta tendencia es irreversible en el área de
envases, mientras que el aumento del consumo del metal por la industria
automotriz es otra palanca importante para el desarrollo del reciclaje de
aluminio.
Por estas razones
el reciclaje debe obtener más espacio, reforzando el carácter sostenible de la
industria mundial de aluminio. Exclusivo que sobresale cuando son demostrados
los beneficios socio-económicos y ambientales de la función, como la economía
de recursos naturales-minería y energía-y la generación de empleo y renta para
una población equivalente de más de 250 mil personas.
El Movimiento Nacional de Recicladores de Material Reciclable (MNCR) de
Brasil inició durante el gobierno del presidente Luis Inácio Lula da Silva,
varias negociaciones para que se tomen medidas que incentiven a las empresas a
trabajar de forma conjunta con las organizaciones de recicladores en el
procesamiento de residuos. En el contexto de la implementación de la nueva
política nacional de residuos sólidos, la presidenta actual de Brasil, Dilma
Rouseff, promulgó en noviembre del 2011 un decreto que ofrece la posibilidad de
una deducción del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) a aquellas
empresas que utilicen, como materias primas o productos intermedios, residuos
adquiridos directamente de las cooperativas de recicladores.
Fundación Avina apoya la acción del MNCR desde el 2003 y ha concentrado
esfuerzos y recursos financieros para estimular la participación de los
recicladores organizados en políticas públicas y de logística inversa.
Fuentes:
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